El arco del pié tiene su historia natural

El pie plano dejo de ser un problema como se entendía años atrás. Pero es aún uno de los principales motivos de consulta y objeto de preocupación por parte de los padres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Debemos estar tranquilos, la experiencia en el campo de la Traumatología y Ortopedia Infantil ha demostrado que la mayoría de estos casos se corrigen espontáneamente durante el crecimiento, y  sólo un 20%  persiste en el adulto.

 

 

El Pie Plano Flexible (PPF), es una alteración de la morfología del pie bastante común en los niños.

 

La mayoría  no presentan síntomas, es decir, no se manifiesta dolor, cansancio o inestabilidad, razón por la que en general el pie plano flexible no requiere de ningún tratamiento complejo.

 

Este tipo de pie suele verse en los niños en la primera infancia, por lo general entre los 2 y los 6, y puede estar asociado a otras alteraciones posturales  del miembro inferior. Basta con mirarlos de pie o al caminar para darnos cuenta de cómo vencen el arco y como juntan sus rodillas.

 

El pie plano del que hablamos, se caracteriza por presentar una estructura esquelética normal, pero con un aumento de movilidad en sus articulaciones. Este aumento de la movilidad asociada a una hiperlaxitud ligamentaria, es una condición habitual y transitoria en la infancia que se caracteriza por un movimiento de las articulaciones más allá de lo considerado normal, debido a un aumento de la elasticidad de los tejidos.

La mayoría de los PPF de los niños evolucionan espontánea y naturalmente hacia la corrección.

 

Lo más habitual es que la hiperlaxitud vaya disminuyendo con la edad, e incluso llegue a desaparecer. Por lo que  no hay que alarmarse. Tenemos que saber esperar. El arco tiene su historia natural.

El arco del pie se va a ir formando paulatinamente, a medida que pase el tiempo y  el niño crezca, que camine sobre distintas superficies, que sus articulaciones pequeñas se movilicen, que se fortalezcan sus músculos, que el tobillo adquiera más movilidad y que se equilibre el tono muscular, se corregirán las rodillas, el arco se formará y el patrón de marcha también mejorará.

 

 

 

Un niño que crece en forma estilizada, sin exceso de peso, haciendo actividad física, con un calzado flexible, cómodo, liviano de buena calidad, pero que permita que su pie trabaje y que no esté estructurado dentro de un calzado rígido eso facilita una buena evolución.

 

Lo lógico es sólo esperar un poquito. Debemos estar alerta y observar que va pasando con su crecimiento. Generalmente es con observación y con  simples tratamientos que resolvemos el pie plano flexible.

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