Aliviar el dolor de Artrosis de Cadera

En Triskel Wellnes Center trabajamos con vocación profesional para ofrecer todas las herramientas científicas para que nuestros pacientes logren disminuir el malestar y fortalecer el cuerpo y la mente.


La artrosis de cadera es un tipo de artrosis frecuente, presentándose preferentemente en personas mayores de 65 años, aunque no es raro que aparezca en edades más tempranas.


Esta afección de carácter degenerativo que afecta a la cadera es producida por el desgaste progresivo del cartílago que recubre los componentes óseos que forman la articulación.

El cartílago permite el movimiento articular casi sin fricción y por lo tanto con un mínimo desgaste. Eventualmente, si el cartílago se desgasta por completo, un hueso rozará con el otro hueso, provocará cambios en su estructura y deterioro de los tejidos conectivos que mantienen unida la articulación (ligamentos y cápsula articular).


Este deterioro del cartílago provoca que la articulación se vuelva rígida, cause dolor y limitación funcional.


Los pacientes que acuden a nuestra consulta suelen presentar


Dolor que predomina en la ingle, que puede irradiar por la cara interna del muslo hasta la rodilla. También puede doler en el centro del glúteo y zona lumbar baja, y en el lateral de la cadera, la región trocanterea.



Dolor que aparece al levantarnos o sentarnos, al caminar y subir cuestas o escaleras.


Pérdida de movilidad en la articulación, que impide realizar movimientos tan habituales como atarse el zapato, cruzar las piernas, subir a un autobús o entrar en la bañadera.


Algunos de ellos al estar de pie presentan una postura en flexión dónde la cadera y la rodilla no pueden llegar a la extensión.


Existen factores que pueden aumentar el riesgo de aparición de artrosis de cadera

• Edad: ya que envejecimiento del cartílago y acumulación del desgaste aumenta con la edad • Sexo. Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar artrosis de cadera, aunque no está claro el motivo se piensa que puede tener un origen hormonal.


• Sobrepeso. El aumento de peso agrega tensión a las articulaciones que soportan peso, como las caderas y las rodillas. A mayor peso, mayor riesgo.

• Lesiones articulares. Las lesiones, como fracturas y distensiones de ligamentos que se producen durante la práctica deportiva o por un accidente, pueden aumentar el riesgo de artrosis.

Esfuerzo repetido en la articulación. Si su trabajo o un deporte que practica ejercen un estrés repetitivo en una articulación.

• Genética. Algunas personas heredan la tendencia a desarrollar osteoartritis. • Deformidades óseas. Alteraciones en la anatomía de la cadera como en el choque femoroacetabular, las secuelas de la enfermedad de Perthes, las secuelas de una Luxación Congénita de Cadera o una displasia de cadera suelen desarrollar con el paso del tiempo una Artrosis de Cadera. • Ciertas enfermedades metabólicas, como la diabetes, y otros que pueden activar o cronificar el dolor


Dentro de estos factores, hay unos que podemos modificar y otro que no. La edad, el sexo y nuestra genética sabemos que a día de hoy, no los podemos cambiar. Pero existen algunos factores con los que SÍ podemos hacer algo.


En la mayoría de casos, los síntomas de la artrosis dependen de nuestro estilo de vida por lo que está en nuestras manos cambiarlo.


Te proponemos desde el ejercicio terapéutico trabajar para mejorar tu calidad de vida

Nuestros tratamientos te ayudaran:


Aliviar el dolor

Mejorar la densidad mineral ósea, previniendo la osteopenia y osteoporosis

Incrementar la movilidad articular, evitando la rigidez y retracción muscular

Mejorar la fuerza, luchando contra la debilidad muscular y la sarcopenia

Mejorar la postura alineando las articulaciones

A disminuir la percepción de los síntomas

Es necesario que el paciente forme parte activa del proceso.

En la Artrosis de Cadera tratamos de evitar o retrasar la cirugía lo máximo que sea posible.


Sabemos que es una degeneración progresiva y que no podemos eliminarla por completo, pero SÍ te podemos ayudar.